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miércoles, 4 de junio de 2025

Capítulo 2

 En este mundo, cualquiera que llegase a los 16 años tenía su ceremonia de mayoría de edad, independientemente de si se había graduado de la academia. Y en la sociedad noble, la carrera profesional de uno se decidía incluso antes de llegar a ese punto.

 

 A mí me había sucedido lo mismo. Pronto haría mi debut en la alta sociedad.

 

 "No te preocupes, padre. Yo me encargaré de todo. Ahora que lo mencionas, creo que el cambio debe realizarse antes de que Franz celebre su ceremonia de mayoría de edad."

 

 Si Franz quería ser erudito, también era mejor que tomara esa desición antes de cumplir los 16 años. Mi padre todavía parecía tener dudas y mi madre intervino a mi favor.

 

 "Querido, no podemos dejar que los niños hagan lo que quieran? No puedo enviar a Franz de vuelta a un lugar así! No puedo!"

 

 Ella estaba llorando con Franz en sus brazos.

 

 "Eso significaría enviar a Kyla a la Academia Kratie" -señaló el Marqués.- "Te parece aceptable?"

 

 Mi madre volvió a negar con la cabeza.- "Yo tampoco quiero enviar a Kyla allí. Si Kyla realmente desea ser caballero, haré que se una a la orden de caballeros que pertenece a mi familia materna. No quiero que ninguno de mis hijos vaya a un lugar tan insensato y peligroso."

 

 Padre negó con la cabeza.- "Si queremos que el nombre y el título de nuestra familia perduren, necesitamos que alguien se gradúe de la Academia Kratie."

 

 "Tus sobrinos pueden ir!" -insistió madre, alzando la voz de repente.- "Tus sobrinos también tienen sangre de Vesta. Son los indicados."

 

 Él la miró con el ceño fruncido.

 

 "Eso no es posible."

 

 Mi padre, el actual Marqués Vesta, no se llevaba bien con su hermano menor, Norix Vesta.

 

 Padre se dio la vuelta con un profundo suspiro y arrojó la colilla a la alfombra. Un sirviente se apresuró a barrer las cenizas.

 

 Como mis padres no podían decidir a quién enviar a la Academia Kratie, tuve que ayudarlos.

 

 "Iré a la Academia Kratie" -dije.- "Envíame a mí."

 

 "Kyla, no!" -gritó madre.

 

 "Madre, padre, allí me las arreglaré perfectamente, pero deben entregarme a Schuette, que Franz tiene en la mano actualmente."

 

 Schuette era el nombre de la espada heredada de la Casa Vesta. Solo un jefe de familia con título de caballero podía poseerla. Al pedirla, estaba dando a entender que me convertiría en el jefe de la familia.

 

 "Pero tú... tú debías llevar a Schitzuro".

 

 Schitzuro era un escudo espiritual, el otro de los tesoros que poseía la Casa de Vesta. Pero ahora que estaba decidida a cambiar el futuro, no podía dejar que Franz tuviera s Schuette.

 

 De todos modos, es más adecuado un escudo que una espada.

 

 Fingiendo estar relajada, le sonreí a mi padre.- "Dáselo a él en su lugar. El dueño de Schitzuro no necesita empuñar una espada."

 

 Para ser sincera, no estaba especialmente interesada en convertirme en caballero. Liderar la Casa Vesta tampoco me interesaba, y la espada Schuette tampoco.

 

 Mi objetivo era que Franz tuviera a Schitzuro. Para cambiar el futuro, Franz necesitaba ser el dueño de ese escudo.

 

 Finalmente, con otro suspiro, padre dijo: "Parece que nada de lo que quiero para mis hijos sucederá".

 

 Le resultará difícil rechazar mi propuesta, aunque sea solo por el bien de Franz. Poco a poco, tendría que quitarle los papeles a Franz, incluido su puesto como cadete en la Academia Kratie y su papel de Heredero. También le quitaría a Schuette.

 

 Esto era por Franz, pero también por nuestra familia. Para evitar la tragedia que se avecinaba, mi hermano Franz debía mantenerse alejado del ojo público a partir de este momento.

 

 Esto es, hasta el día en que él domine por completo el escudo Schitzuro.

 

 ***

 

 El segundo día desde el repentino regreso de Franz; padre, Franz y yo nos reunimos en el sótano de la mansión Vesta.

 

 Encima de un altar estaba Schitzuro, que parecía un escudo común y corriente. Schuette, la espada que me sería entregada, estaba actualmente sellada en el cuerpo de Franz.

 

 Habría que eliminarlo.

 

 "Me pediste que me apresurara, así que aquí estamos. Pero no estoy seguro de si es lo correcto."

 

 Padre parecía inseguro, pero hizo que Franz se colocara en el centro del círculo mágico en el suelo.

 

 "Extiende la mano que solías usar para sostener a Schuette."

 

 Franz obedeció y extendió su suave muñeca hacia su padre. Algo parecido a un tatuaje se destacaba en la piel del interior de su muñeca. La imagen mostraba una espada diminuta, no era más grande que la uña de un meñique.

 

 Esta marca era Schuette, la espada heredada. Pronto quedaría sellada dentro de mi cuerpo.

 

 Mi padre sacó una daga y le hizo un pequeño corte en la muñeca a Franz. Esto hizo que sangrara, lo que hizo que Franz frunciera ligeramente el ceño.

 

 "Quien está protegido por el Rey Espíritu devuelve la Espada Espiritual, Schuette, a los brazos de la madre naturaleza. El sello, atado con sangre, se deshará."

 

 Franz recitó las líneas que padre le había dicho antes de esta ceremonia. De repente, una espada larga surgió de su muñeca.

 

 Me quedé mirándola por un rato mientras flotaba en el aire. Parecía completamente sin rasgos distintivos. Schuette no tenía ningún tipo de decoración desde la empuñadura hasta la hoja.

 

 Cualquiera que tuviera la sangre de Vesta podía hacer un contrato con ella. Esta increíble espada aparecía a la orden del día. El poder de Schuette aumentaba las habilidades de su portador al límite.

 

 De todos los que habían liderado esta familia; mi padre, mi abuelo y todos mis antepasados que habían dejado su huella en los anales familiares, casi todos habían usado a Schuette para mejorar sus poderes.

 

 Después de que mi padre tomó a Schuette, fue mi turno de pararme en el círculo.

 

 "Ahora, Kyla, dame la mano donde se sellará a Schuette."

 

 Extendí el dorso de mi mano derecha y mi padre sacó sangre del centro con la espada. La sangre que brotó salpicó a Schuette, que comenzó a brillar de color azul.

 

 "Ahora di las palabras exactamente como te enseñé."

 

 Mi corazón empezó a latir con fuerza. Me arrodillé en el centro del círculo, extendí las manos y recité las palabras.

 

 "Quien está protegido por el Rey Espíritu acepta tu poder con un vínculo de sangre. Este vínculo continuará hasta que la sangre de Vesta desaparezca, y juro lealtad al Rey Espíritu como dador de este juramento."

 

 Esta promesa de lealtad fue la razón por la que la ceremonia siempre se celebró en el sótano de la masión en completo secreto. Si la familia imperial alguna vez se enterara, se indignaría comprensiblemente.

 

 'No quiero volver a decir esas palabras nunca más. Son muy cursis.'

 

 Cuando terminé, Schuette comenzó a desaparecer en mi cuerpo.

 

 Había una luz lo suficientemente brillante como para inundar la habitación y mi mano derecha comenzó a arder. Justo cuando estaba empezando a sentir que me iba a desmayar de dolor, Schuette entró en mi cuerpo.

 

 Ahora había una pequeña marca de espada en forma de cruz en el dorso de mi mano.

 

 Lo besé y murmuré en voz baja: "Schuette".

 

 La espada se levantó de mi palma inmediatamente y cayó en mi agarre. Había quedado sellada correctamente en mi cuerpo.

 

 La movía con facilidad. Eso era lo que hacía para relajar mis múculos cuando aprendí kendo. Schuette era una espada realmente asombrosa, lo notaba por la forma en que la sentía en mi mano.

 

 Sin embargo, cuando comencé a moverla hábilmente con una mano, mi padre y Franz abrieron los ojos como platos.

 

 'Ups. No había aprendido a hacer eso en esta vida.'

 

 "Cuándo aprediste a usar la espada?" -preguntó mi padre.- "Si hubiera sabido que eras tan hábil, te habría enseñado hace mucho tiempo."

 

 "Esta es la primera vez que tengo una espada en la mano. Supongo que tengo talento?"

 

 En mi vida anterior había sido una atleta amateur de kendo. Incluso había representado a mi distrito en la escuela secundaria y había ganado. Sin embargo, incluso si lo explicaba, mi familia no lo entendería. No eran de mi mundo anterior.

 

 "Ahora le toca a Franz!" -exclamé, cambiando de tema y guiando a Franz hacia el centro del círculo.

 

 Había aceptado a Schuette, pero eso no era lo más importante de la ceremonia de hoy. No, lo más importante era que Franz ahora poseería a Schitzuro.

 

 -Deberías haber tenido a Schitzuro, no a Schuette. Podrías haberte convertido en un maestro, pero nadie reconoció de lo que eras capaz.-

 

 Astair había dicho eso en el cómic, y se podía confiar el él. Franz, sin duda, se convertiría en un maestro si le daban a Schitzuro.

 

 Schitzuro, el escudo indestructible, estaba protegido por el Rey Espíritu como Schuette. Pero era diferente. Schuette podía cortar cualquier cosa, pero no podía atacar al Rey Espíritu.

 

 Si uno tuviera que luchar contra el Rey Espíritu con eso, estaría en absoluta desventaja.

 

 Sin embargo, Schitzuro era verdaderamente impenetrable: incluso podía bloquear los ataque de su creador, el Rey Espíritu.

 

 Como verdadero maestro de Schitzuro, Franz sería invulnerable.

 

 Franz volvió a extender la parte interna de su muñeca izquierda. La herida de antes todavía sangraba.

 

 'Esto va a cambiar la trama enormemente.'

 

 Mi corazón empezó a latir con fuerza mientras observaba a Franz y el escudo. Mi padre exprimió un poco más de sangre de la muñeca de Franz y la esparció sobre Schitzuro, que empezó a brillar de color azul, igual que Schuette. Schitzuro empezó a elevarse por los aires.

 

 Franz se arrodilló en el centro del círculo mágico, tal como lo había hecho yo, y comenzó a decir el juramento.


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