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viernes, 4 de julio de 2025

Capítulo 40

 Me di la vuelta y encontré al Emperador de pie junto a mi tío. El Emperador miró hacia mí y parecía muy desconcertado, aunque no tenía idea de qué había provocado esa reacción.

 

 "Lidyana?" -gritó de nuevo el Emperador.

 

 'Quién es esa?' El nombre no me resultaba del todo desconocido, pero eso no significaba que lo reconociera. Como el Emperador me estaba mirando, no podía quedarme de pie. Estaba a punto de hacer una reverencia cuando de repente...

 

 Astair comenzó a correr hacia el salón central.

 

 "Lidyana! Lidyana!"

 

 El Emperador parecía haber perdido el juicio y corrió tras Astair.

 

 Me quedé mirando en estado de shock, incapaz de procesar lo que estaba sucediendo. Noté que mi tío tenía una expresión similar.

 

 "Tío, qué acaba de pasar?"

Capítulo 39

 Me di la vuelta y me refugié entre la multitud.

 

 Astair comenzó a mirar a su alrededor.

 

 Me agaché, subí las escaleras con cuidado y me escondí detrás de una gran barandilla. Cuando miré hacia abajo, noté que Astair seguía mirando a su alrededor, como si buscara a alguien.

 

 Probablemente ese alguien era yo. De qué quería hablar conmigo exactamente?

 

 Por muy bien que luciera de chica, a los quince años ya habría pasado la pubertad. En el cómic evitaba hablar delante de Franz para ocultar su voz, por eso Franz creyó que Astair era una chica después de su primer encuentro.

 

 'Dejando eso de lado, qué hago ahora?' La situación pasaría sola si seguía ocultándome?

 

 No podía evitarlo para siempre; quién sabía cuándo o cómo terminaría encontrándolo. Pero eso tampoco significaba que pudiera dejar que Franz y Astair se conocieran.

Capítulo 38

 "Hola, Lady Kyla Vesta."

 

 Un chico delgado, de cabello corto y rubio, llamado Nicholas Chiad, estaba parado justo frente a mí.

 

 "Pensé que habías terminado tu compromiso. Por qué elegiste a Lord Ritaus como tu pareja de debut? La alta sociedad se divertirá mucho con eso."

 

 La gente nos observaba. Los músicos habían empezado a tocar la siguiente canción, pero yo podía sentir que los observadores empezaban a reunirse a nuestro alrededor.

 

 "Quién es el joven que se acercó a Vesta hace un momento?"

 

 "Lord Nicholas Chiad, de la Casa Chiad."

 

 "Escuché que las dos familias tuvieron una pelea."

 

 "No es lo que he oído. Escuché que Lord Nicholas Chiad le propuso matrimonio a Lady Kyla Vesta."

 

 "Oh, qué tierno. Qué lástima. Acaba de bailar con Lord Ritaus, no? No están comprometidos?"

Capítulo 37

 Mi padre se volteó hacia donde yo estaba señalando. Parecía tan sorprendido como nosotros.

 

 "Qué diablos está haciendo él aquí?"

 

 "Santo cielo."

 

 Todos a nuestro alrededor estaban confundidos. Franz parecía particularmente perturbado.

 

 El Conde Shumanix, mi tío, habló con tono apresurado: "No recuerdo que haya sido invitado. Por qué habríamos de invitar a su familia cuando sabemos por lo que han pasado Kyla y Franz?"

 

 Marian miró fijamente el lugar donde había estado Nicholas momentos antes y luego dijo en voz baja: "Estaba escoltando a Lady Elia, la tercera hija de la Casa Rothman. Creo que está aquí como su acompañante. Las Casas Rothman y Chiad son muy cercanas."

 

 Nuestro estado de animo se estaba deteriorando rápidamente. Mi madre lo percibió, así que trató de animarnos.- "Hoy es un buen día. No dejemos que alguien como él lo arruine. Disfrútenlo!"

 

 Lo mejor es mantener el ánimo en alto. Asentí.- "Por supuesto. No me preocuparé por él hoy. Phelia, Iris; vamos!"

Capítulo 36

 Esta boutique atendía principalmente a mujeres jóvenes y solteras. Mi madre y la Condesa Izar parecían demasiado mayores para comprar vestidos aquí.

 

 La Condesa miró un sombrero que estaba expuesto en la sala de recepción.- "Una jovencita que es pariente lejana se hospeda en mi mansión" -dijo.- "He venido a comprarle algunos accesorios para el cabello y sombreros."

 

 La dueña se acercó a la Condesa Izar con una empleada y le preguntó: "Qué edad tiene?"

 

 "Tiene más o menos la misma edad que ellas" -dijo la Condesa mirándonos y riendo.- "Quizás un poco más joven."

 

 Mi madre le sonrió a la Condesa.- "Ah, estábamos eligiendo los accesorios para la fiesta de debut. Por qué no elegimos juntas?"

 

 Mi madre nos dejó y empezó a elegir sombreros con la Condesa Izar. Les hice un gesto a mis amigas y les dije que deberíamos cambiarnos de ropa. Phelia e Iris fueron las primeras en entrar a los vestuarios.

 

 Las dos mujeres todavía estaban eligiendo sombreros, así como plumas y piedras preciosas que servirían como accesorios.

Capítulo 35

 En mi vida pasada, la diferencia de edad entre mi hermano y yo había sido mayor de diez años. Mis padres habían sufrido un accidente cuando yo era joven y habían fallecido. Había criado a mi hermano como si fuera mi propio hijo.

 

 Viajamos de pueblo en pueblo buscando parientes que nos acogieran, aunque fuera por un ratito. Un día, cuando subimos a un tren, sentí la ansiedad de mi hermano mientras le tomaba la mano. Tendría que cambiarse de escuela otra vez.

 

 Agarrándome la mano, dijo: "Desearía que pudiéramos vivir en el mismo lugar durante mucho tiempo y no tener que trasladarnos tanto."

 

 "No quieres despedirte de tus nuevos amigos?"

 

 Mi hermano sacudió la cabeza. Era tan tímido que le resultaba difícil hacer amigos. Pero en el barrio en el que nos habíamos alojado recientemente había encontrado algunos buenos amigos. Estaba muy decepcionado por tener que dejarlos.

 

 Lamentablemente, tuvimos que seguir adelante. Mi tío materno me había dicho que ya no podía cuidarnos porque la salud de su esposa estaba decayendo.

Capítulo 34

 Mi madre había entrenado a Franz, quien no era muy bueno con las palabras, de varias maneras. Dos cosas que le había enseñado eran: cómo hablar en una cita y cómo elogiar a las mujeres.

 

 "Lo único que te interesa son los pájaros y los insectos!" -lo había reprendido mi madre.- "Tienes una hermana, cómo puedes saber tan poco sobre chicas?"

 

 No creía que tener una hermana hiciera automáticamente que una persona fuera perceptiva con respecto a las chicas, pero no había visto la necesidad de decirlo en voz alta. Franz también había memorizado frases como: "Tu cabello luce genial hoy" y "El color de tu vestido te sienta muy bien, Lady Marian". Se suponía que siempre debía tenerlas a la mano. Todas eran de mi madre, por supuesto.

 

 Marian lo observó en silencio y luego sonrió.- "No sueles felicitar a la gente... pero gracias!"

 

 La sonrisa me pareció muy incómoda y, al parecer, no fui la única persona que lo notó. La sonrisa de Franz se endureció y retrocedió.

 

 "Estoy seguro de que se sentirán mucho más cómodas si no estoy cerca. Me iré ahora mismo."

 

 "Pero, por qué? Nos encantaría pasar tiempo con usted, Lord Franz."

Capítulo 33

 Iris, quien estaba nerviosa, comenzó a preguntarle a mi madre sobre las distintas decoraciones y esculturas.

 

 "Te llamas Iris Cline, verdad? Pareces tener mucha experiencia en arte" -dijo mi madre.

 

 "Gracias, Milady. Mis padres tienen una galería, así que he estado en contacto con el arte desde que era niña."

 

 "Ah, es genial oír eso! Estar expuesto a cosas buenas desde una edad temprana es fundamental para desarrollar un buen gusto. Me preocupan mis propios hijos, que no tienen ningún interés en esas cosas."

 

 "Pero Kyla y Franz heredaron su buena apariencia, Milady. Al principio pensé que usted era la hermana mayor de Kyla por lo joven y hermosa que lucía" -dijo Phelia. Mi madre pareció sentir un placer femenino por eso.

 

 'Phelia, lo he notado por un tiempo, pero realmente eres buena con los cumplidos.'

 

 Después de mirar alrededor del pasillo, mi madre nos condujo a la habitación donde se alojarían las dos.

 

 "Ha habido mucho ruido por aquí desde la semana pasada, cuando nos enteramos de que vendrían las dos. Traje camas nuevas y todo lo necesario."

Capítulo 32

 Cuando terminé de cenar y regresé a mi habitación, encontré una pila de cartas en mi mesa de té. Vi una carta gruesa, así como varias invitaciones. Un sobre de color violeta claro me llamó la atención.

 

 "Oh, es de Phelia."

 

 Lo abrí y encontré varias hojas de papel muy bonitas, también de color violeta claro. El sobre contenía incluso una violeta prensada, una flor que era poco común ver en invierno. Dentro había dos cartas: una de Phelia y otra de Iris. Recordé haber oído que Iris y Phelia eran de la misma región.

 

 Ambas escribieron que me extrañaban y que, si no me importaba, les gustaría invitarme a sus casas.

 

 Sentí una extraña sensación cálida y agradable en el pecho. En mi vida anterior, nunca había sentido una sensación tan agradable, ni siquiera durante mis días de escuela.

 

 Así que les respondí inmediatamente. Tal como me había sugerido mi madre, las invité a que me visitaran. Después de poner las respuestas a cada chica en sus respectivos sobres, los cerré con el sello de Vesta.

Capítulo 31

 "Pueden quedarse aquí durante el invierno. Tenemos muchas habitaciones vacías."

 

 "Gracias, madre. Estoy segura de que a mis amigas les encantará."

 

 El territorio Vesta estaba cerca de Bourke, la capital, así que les mostraría los alrededores. Estaba empezando a emocionarme.

 

 "Ahora que lo pienso, tengo entendido que Lady Marian Demiroph jugó un papel importante en tu victoria" -dijo mi padre con una sonrisa de satisfacción.


 Le dirigió una mirada tranquila a Franz. Franz evitó su mirada lo mejor que pudo y se limitó a sonreír torpemente.

 

 "Sí, Marian utilizó la petición que hicieron nuestros amigos para persuadir al Duque Demiroph" -dije.

 

 Mis padres asintieron satisfechos. Parecían muy felices con su futura nuera.

 

 "Deberías considerarte afortunado, Franz."

jueves, 3 de julio de 2025

Capítulo 30

 *Vacaciones de la Academia*

 

 Los postres de aspecto delicioso que había en la mesa blanca de té se estaban enfriando y no había nadie para comerlos. Había galletas y bollos con mermelada de rosas y tartas de frambuesa cubiertas con crema.

 

 La mesa estaba decorada con pequeñas flores silvestres, y la tetera y las tazas de té, que tenían diseños de rosas, tenían portavasos de encaje debajo.

 

 Todo estaba en silencio, como si el tiempo mismo hubiera dejado de moverse.

 

 Junto a Astair se encontraba un pobre sirviente, de pie con ramos de flores y regalos para el invitado. Llevaba tanto tiempo ahí que le temblaban los brazos.

 

 Astair estaba lanzando una mirada asesina a la mesa de té. Había una taza de té preparada en el lado opuesto para su invitado, quien no se materializaba.

Capítulo 29

 "Qué petición? A dónde?" -pregunté.

 

 "El Ministerio de Interior. La Oficina de Educación está bajo su jurisdicción directa."

 

 Ahí trabajaba como ministro el padre de Marian, el Duque Demiroph.

 

 "Marian dijo que hablaría con su padre ella misma. Por eso se unió a un viaje familiar al que no tenía previsto asistir."

 

 Recordé la última vez que había visto a Marian: había comido apresuradamente y había salido corriendo del comedor.

 

 "También enviamos una carta a la casa del director principal."

 

 Se refería al hombre a cargo de la Academia Kratie, el Conde Rubetz Kalsen. Como generalmente dejaba que el director de cada dormitorio se encargara de todo, era raro verlo en el campus. Su puesto era básicamente honorario y no tenía ni voz ni voto en la gestión de la escuela.

Capítulo 28

 Pasé las siguientes cinco horas mirando al vacío, sin poder siquiera estudiar. Como estaba tan desconcertada, simplemente me fui de la biblioteca.

 

 Noté que Phelia e Iris corrían afanosamente mientras salía del edificio con mis pesados libros. La caja que había visto a Phelia cargando antes estaba en sus brazos una vez más, y estaba llena de sobres. Iris sostenía una carpeta de cuero que parecía una especie de portapapeles. Ninguna de las dos vestía uniforme, lo que sugería que habían estado fuera de los terrenos de la academia.

 

 "Dónde estaban?" -pregunté, corriendo hacia ellas a pesar de mi pesada carga.

 

 Me alegré de verlas, pero ellas se estremecieron cuando me vieron.

 

 "Ya volviste a salir?"

 

 "No podía concentrarme" -dije.

 

 Phelia sonrió torpemente y escondió la caja detrás de su espalda. Iris también parecía culpable y no dejaba de mirar a su alrededor, a todo menos a mí.

Capítulo 27

 El hecho de que las clases del semestre hubieran terminado no significaba que las vacaciones hubieran llegado a la Academia Kratie. Aquellos que habían reprobado sus exámenes de avance corrían el riesgo de quedarse repitiendo el año siguiente: se les daba un periodo de gracia de aproximadamente una semana para volver a realizar los exámenes. Los estudiantes que deseaban saltarse un año también podían realizar los exámenes, lo que significaba que la academia estaba operativa hasta el día anterior al inicio de las vacaciones.

 

 "Me quedaré en la biblioteca" -dije.- "No habrá prácticas en el campo de entrenamiento durante un tiempo, así que no tengo nada que hacer ahí."

 

 Phelia se estaba vistiendo para salir en lugar de ponerse el uniforme. Llevaba un abrigo a cuadros, un sombreo y guantes. Incluso la falda era un poco corta para permitirle moverse con comodidad.

 

 "No hay clases, así que supongo que será mejor que te quedes en la biblioteca" -razonó.- "Voy a salir un rato."

 

 "Estás muy ocupada estos días" -dije.- "Tienes algo que hacer? Casi nunca estás por aquí."

 

 Phelia sonrió torpemente. Las clases habían terminado y no había razón para que los estudiantes se quedaran aquí a menos que quisieran saltarse un año como yo.

Capítulo 26

 Tiré las cartas de rechazo a la papelera. Luego abrí la primera de las dos cartas restantes, que estaban dentro de un sobre rosa. Había una rosa seca pegada en el exterior.

 

 Podría ser de otra escuela para mujeres? Ah, no. Lamentablemente, era una carta de amor.

 

 Le eché un vistazo y no valía la pena tomarse el tiempo de leer el contenido. Era evidente que el remitente no estaba en sus cabales. Afirmaba que yo consumía sus pensamientos y que mi rostro llenaba su mente cada vez que cerraba los ojos.

 

 Incluso me había propuesto matrimonio en la carta y, al parecer, ya había enviado esa solicitud a mi casa también. Estaba más que claro que el hombre no estaba en sus cabales.

 

 Rompí la carta, con todo y sobre rosa, y la tiré a la basura. Luego, toqué al pájaro mensajero mágico. Su boca se abrió y mi padre, el Marqués Vesta, comenzó a despotricar furiosamente.

 

 "La casa Chiad propone un vínculo matrimonial con nuestra casa. Nicholas Chiad? Pensé que era el bastardo que se metió contigo y con Franz."

miércoles, 2 de julio de 2025

Capítulo 25

 Al día siguiente me informaron de que me habían denegado el examen para saltarme un año porque me faltaban puntos de mérito. Según mis cálculos, mis méritos sumaban un total de 87. Sin embargo, el informe que recibí decía 77.

 

 El único problema que había causado en el campus había sido golpear a la pandilla de Nicholas fuera del campus, y aún así había perdido 23 puntos.

 

 Eché un vistazo a los deméritos que había recibido.

 

 Entrada no autorizada al dormitorio de hombres: 1 demérito

 

 Violencia por pelea con otros estudiantes: 12 deméritos

 

 Votación pública de penalización de conducta: 10 deméritos

 

 Total: 23 deméritos

 

 Fue como si me hubieran dado una bofetada en la cara.

Capítulo 24

 Los días fueron pasando y ya se acercaba el final del semestre. Yo estaba de muy buen humor porque mis últimos resultados en los exámenes habían sido excelentes.

 

 "Kyla, obtuviste la máxima puntuación en todas tus asignaturas optativas! Es increíble!"

 

 "La administración de empresas y la contabilidad son especialmente difíciles. Eres muy inteligente."

 

 Phelia e Iris estaban maravilladas con mis hojas de prueba.

 

 Las materias básicas me resultaron un poco difíciles, ya que no soy originaria de este mundo, pero no es así con estas dos materias. Me recordaron la época en que trabajaba de oficinista. Me dieron nostalgia.

 

 Practicar en el campo de entrenamiento también se estaba volviendo cada vez más divertido. Las técnicas básicas de los Guardianes estaban completamente arraigadas en mi cuerpo y estaba aprendiendo la técnica del "Empuje vital del guardián".

Capítulo 23

 Nicholas tardó aproximadamente un mes en curarse por completo y regresar a la academia. Su recuperación fue bastante rápida porque un sanador mágico le había administrado primeros auxilios después del duelo. Sin embargo, aparentemente había sufrido un shock psicológico, por lo que se negó a salir de su habitación.

 

 No sabía que tenía un temperamento tan delicado y, francamente, me sorprendió.

 

 En el mes que había pasado desde que se fue, había tomado exámenes y había sacado muy buenas notas, así que estaba de muy buen humor. Mis méritos de conducta estaban intactos y superaba la media de 90 puntos en mis asignaturas optativas.

 

 En cuanto a las clases de caballero, había dominado por completo los conceptos básicos del estilo de espada de los Guardianes, y ahora podía entrenar con oponentes reales. Todavía no era capaz de derrotar a nadie, por supuesto, pero al menos estaba empezando a luchar como los demás cadetes.

 

 Estaba practicando con Ravian, una cadete de la clase de caballero, cuando escuché un ruido detrás de mí. Cuando me di la vuelta, vi que Nicholas había entrado al campo de entrenamiento.

 

 Su rostro parecía más alargado y demacrado, como si hubiera perdido peso. Nuestras miradas se cruzaron.

Capítulo 40

 Me di la vuelta y encontré al Emperador de pie junto a mi tío. El Emperador miró hacia mí y parecía muy desconcertado, aunque no tenía idea...