El tiempo había pasado tan rápido.
Faltaban menos de quince días para que comenzara a asistir a la Academia Kratie.
'Adiós a mis años agradables, supongo. Extrañaré mi antigua vida de holgazanería.'
Durante los últimos dos meses, había llamado a Franz para que entrenara con Schitzuro. Mi excusa había sido que, como yo estaba entrenando, él también debería hacerlo.
"Kyla, no puedo descansar hoy? Prometo practicar incluso cuando no estés."
"Ponte la mano sobre el corazón, Franz, y repasa tu memoria. Alguna vez has entrenado solo, aunque sea una vez?"
"No."
"Entonces cállate y cámbiate."
Franz no era particularmente lento ni físicamente inepto, pero no le gustaba entrenar. Prefería sentarse en su escritorio durante largos periodos y leer. No había forma de que entrenara solo con Schitzuro.
"Nunca he practicado tan duro, ni siquiera con Schuette" -se quejó.
'Todo esto es por tu bien, ingrato! Así es como sobreviviremos todos: tú, yo y nuestros padres!'
Franz ya tenía a Schitzuro en su poder, pero no servía de nada si no lo dominaba. Una vez que lo hiciera, por fin podría estar a salvo. Necesitaba que eso sucediera, incluso si eso significaba obligarlo a entrenar.
"Schitzuro" -murmuró Franz, besando el símbolo del escudo en su muñeca izquierda. Un círculo mágico con forma de escudo apareció en el aire.
"Increíble!"
Se escucharon exclamaciones por todos lados. Parecía al menos diez veces más grande que la última vez que lo había visto. Tal como lo esperaba, avanzaba a un ritmo alarmante.
'Por qué odia tanto el entrenamiento si es tan bueno en eso? Obligarlo a venir al campo de entrenamiento es un trabajo duro. Seré tu sargento instructor severo hasta que me vaya a la Academia Kratie, muchacho.'
"A sus posiciones!" -dijo mi padre, mirando a los caballeros.
Uno de ellos le arrojó una espada de madera a Franz.
Schitzuro la desvió fácilmente.
El caballero la recogió y envió una señal. Esta vez, seis caballeros se lanzaron contra Franz al mismo tiempo.
Franz extendió la mano y, de repente, había cuatro escudos en lugar de uno.
'Bueno, eso no está nada mal.'
No fui la única que quedó fascinada por esta actuación. Ahora que lo rodeaban cuatro escudos, los caballeros dudaron, sobrecogidos por la vista. Uno de los caballeros se dio cuenta de que debían hacer algo más y envió una señal.
Los caballeros golpearon sus espadas de madera contra Schitzuro, pero todas fueron inmediatamente desviadas o rotas.
"Excelente. Ya aprendió defensa multidireccional."
Padre estaba tan contento que se puso de pie y aplaudió.
Franz apartó a Schitzuro y se sonrojó. Nunca lo habían elogiado así mientras aprendía a usar la espada, aunque en parte él era el culpable de ello, ya que había desperdiciado su talento.
"Estás aprendiendo rápido. Pronto podrás hacer defensa de área." -le dije.
"Defensa de área? Mira, soy apenas un principiante..."
"No, tú puedes. Confía en mí."
Como su nombre lo indica, la defensa de área implicaba proteger una gran área. Alguien que no había dominado por completo a Schitzuro podría, como máximo, proteger un gran castillo. Sin embargo, si Franz alcanzaba el estado de maestro, su habilidad aumentaría aún más.
Según los textos, Schitzuro había sido utilizado en algún momento para proteger una ciudad entera del tamaño de la capital imperial. Si Franz se convertía en el maestro de Schitzuro, podría utilizar el poder de este para proteger el territorio Vesta.
Franz parecía entusiasmado y casi incrédulo por su éxito.
"Quizás tengas razón" -dijo.- "Esto parece más manejable que cuando usaba a Schuette. Es como si Schitzuro estuviera haciendo exactamente lo que yo quiero, como si Schitzuro y yo fuéramos uno. Nunca me sentí así cuando usaba a Schuette. Es extraño."
No había nada extraño en ello. Esto ya se había mencionado en el cómic.
Se suponía que Franz debía tener a Schitzuro, no a Schuette.
Tal como Astair había afirmado con tanta seguridad en el cómic, Franz tenía el potencial de convertirse en un maestro de Schitzuro.
Estaba aún más segura de ello después de ver con mis propios ojos la habilidad de Franz. Mi hermano pronto alcanzaría ese nivel de maestría.
En el cómic, un maestro de Schitzuro era tan fuerte que ni siquiera Astair, quien conquistó la torre mágica, podría derrotarlo.
Astair incluso le dijo a Franz lo siguiente después de encerrarlo en un calabozo:
"Me alegro de que no te hayan dado a Schitzuro. Si lo hubieras dominado, no habría podido hacerte mío de esta manera."
Cuando leí el cómic, supuse que Franz tomaría a Schitzuro después de la muerte de Kyla y se convertiría en su amo. Luego procedería a vengarse de todos los intereses amorosos agresivos que lo habían atormentado.
Pero esa idea resultó ser un fracaso.
En ese momento, maldije al autor por agregar esa línea de Astair. Me pareció un dato innecesario que solo sirvió para avivar las esperanzas de los lectores.
Pero ahora me sentía agradecida por ello. Estaba viviendo como Kyla y, gracias a esa información, podía cambiar el futuro.
"Quizás hasta pueda dominarlo, Lord Franz" -dijo Alto, el mayordomo. El asombro brilló en sus ojos.
La casa Vesta no había logrado producir un maestro de Schitzuro durante cuatro generaciones. Si Franz lograba hacerlo, sería el primero en cien años.
"Y qué hay de usted, Lady Kyla? Schuette es una buena opción para usted?" -preguntó Alto.
Miré el pequeño símbolo de la espada que tenía en el dorso de mi mano y solté un suspiro automáticamente.
"No creo que alguna vez pueda dominar a Schuette."
Las arrugas de Alto se profundizaron y gemí.
"Qué le hace pensar eso?" -preguntó.
"Creo que lo sabrás cuando lo veas por ti mismo."
Para ser franca, me había entusiasmado con mi potencial cuando Schuette entró en mis manos. Schuette también había estado sin un verdadero maestro durante generaciones, y pensé que tal vez yo tenía lo necesario para serlo. Después de todo, había ganado una competencia distrital de kendo en mi vida pasada. Había estado segura de que mis talentos se habían trasladado a esta vida.
"Bueno, veamos cómo te va, Kyla. Has estado practicando?"
Suspiré ante la mirada expectante de mi padre. Practicaba a diario, sí, pero también tenía muchos problemas.
"Se equivocó de nuevo, Lady Kyla. Su hombro izquierdo está demasiado abierto." -Mi tutor me dio una palmada en el hombro.- "Abra su postura! Por qué sigue juntando los pies?"
El estoque de práctica del hombre inmediatamente me pinchó el vientre.
"Apertura!"
"Ataque, Lady Kyla!"
"Mmm..."
Mi padre empezó a parecer muy preocupado; era muy diferente a cómo había mirado a Franz.
El tutor siempre parecía preocupado.- "Es extraño. Lady Kyla está aprendiendo a luchar con espadas por primera vez. De dónde vienes estos hábitos extraños? Sus movimientos son extraños. Mira la forma en que tuerce las muñecas."
"Es como si estuviera perdida. No sabe lo que está haciendo."
Tanto el tutor como mi padre criticaron duramente mi técnica. Sostenía en mi mano derecha un fino estoque de práctica, pero mi cuerpo estaba adoptando las posturas de kendo que había aprendido en mi vida pasada.
Los hábitos pueden dar miedo. Sentí que me ardía la cara.
"Y mira cómo sostiene la espada. Es extraño."
"Por qué sigue usando las dos manos? La espada de práctica es demasiado pesada para ella?"
El viento trajo hasta mis oídos los susurros de los caballeros. Por qué los insultos y las críticas siempre eran tan fáciles de oír?
"Tengo que ser sincero: no creo que ella tenga lo que se necesita."
"Cómo planea convertirse en caballero?"
Nunca me había sentido tan insultada por mi habilidad con la espada en toda mi vida.
***
Después de la práctica, me bañé rápidamente, pero descubrí que no podía dejar la bañera durante um buen rato.
Había declarado con total confianza que me convertiría en caballero, que continuaría el linaje familiar, que sería su líder y todo eso. Pero ahora sabía que no era así: supe que haría el ridículo en el momento en que entrara a la Academia Kratie.
Mi padre incluso había sugerido opciones alternativas: había dicho que convertirme en caballero probablemente no era para mí.
"Franz ahora tiene a Schitzuro y los cadetes no podrán hacerle daño fácilmente" -razonó padre.- "Tampoco era malo con la espada, así que creo que sería mejor que lo nombraran caballero, como estaba planeado originalmente. Piénsalo bien."
"Pero eso haría que todos mis esfuerzos sean inútiles!"
Franz estaba tan indefenso como siempre. Aún no dominaba a Schitzuro. Necesitaba permanecer oculto por el momento, y eso significaba que no podía permitirle regresar.
"Qué hago ahora?"
Me tiré del pelo, incapaz de decidir.
"Primero debería trabajar en su resistencia."
Alto, el mayordomo, me había dicho esto antes, cuando salí del campo de entrenamiento. Me dio una palmadita en la espalda mientras me alejaba con los hombros caídos.
"Sabe qué hacer, pero su cuerpo no puede seguir el ritmo, verdad?"
Tenía razón. El cuerpo de Kyla Vesta se negó a obedecer mis órdenes. Si hubiera sabido que esto sucedería, me habría concentrado en entrenarlo desde el momento en que entré en su cuerpo.
'Por qué dejé que se desperdiciaran tres años?'
Cualquiera que sea el deporte, practicarlo seriamente significa empezar a los 5 o 6 años.
"Está bien! Correré si tengo tiempo para arrepentirme!"
Decidí centrar mis esfuerzos en el entrenamiento básico a partir de ese momento. Recordé al profesor de baile al que había despedido, ya que tendría que trabajar en mi movilidad. Y todas las mañanas, montaría en bicicleta, trotaría y escalaría paredes rocosas en una montaña cercana. Si eso no funcionaba, al menos podría trepar hasta la ventana de mi habitación.
Estaba empezando a sentirme ansiosa.
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